RAZA: Gato común.
COLOR: Blanco y Negro.
CARACTERÍSTICA A DESTACAR: Es una líder. Sin duda, la jefa de la casa. Si ella aparece, toda la manada se cuadra ante ella. Es una leona.
EDAD: 4 años
PROCEDENCIA: Okupa de manual.
Un buen día trepó por nuestra valla del jardín y se coló en nuestro salón a buscar mimos en nuestro GATOAMOR, Rigodón. La invitamos a salir amablemente varios días durante un mes. Pero un día al llegar del trabajo la encontramos abrazada a Rigodón en nuestro sofá y ya no pudimos decirle que se fuera, sino todo lo contrario, le acogimos para siempre como la novia de Rigodón y ahí están, como matrimonio enamorado. Desde entonces, nunca ha abandonado nuestro hogar aún teniendo la posibilidad de salir.
LE ENCANTA: Su padre humano.
Es su amor prohibido, durante los primeros años de convivencia había tensión entre las hembras por quien se quedaría con el león de la casa. Hasta tal punto su devoción por él que todas las mañanas lo acompaña al despertarse pidiéndole mimos mientras le da los buenos días con un maullido dulce. Por las noches pasa por el sofá y le pide maullando que la lleve a la cama para que la mime en la intimidad.
Otra pasión de Donna es la caza. Le encanta subir al tejado y cazar pajaritos que luego devora en el jardín ante la atenta mirada de sus compañeros felinos.
FUNCIÓN: Jefa de la casa. Es la hembra de la manada GATOAMOR.
Todos la respetan y la quieren porque saben que en las peleas de amigos ella los puede ganar a todos. Además, al ser la más grande en tamaño, es la elegida para dormir junto a ella y disfrutar de su calorcito. Para Rigodón, Fantucci y Pitingo, Donna es como un cojín enorme de calor y suavidad.
HISTORIA
Cuando Donna llegó a casa lo primero que pensamos es que era una gata callejera. Cuando la llevamos a su primera visita al veterinario para su reconocimiento, nos comunicaron para sorpresa nuestra que la gatita ya estaba esterilizada. Lo que nos dio a pensar que alguien nos la echó a nuestro jardín. A los meses de estar en casa ya totalmente adaptada y feliz con Rigodón, un día la notamos muy apática y triste en su macetero de césped, algo pasaba. La llevamos al veterinario y le diagnosticaron un QUILOTORAX, y nos recomendaron varios veterinarios dormirla, pero decidimos luchar junto a ella y logramos superar la enfermedad sobre todo, con amor y hoy, ahí está, siendo la jefa de la manada GATOAMOR